Read this story in English here. Changemaker es una serie ocasional de ChicoSol que presenta perfiles de personas que contribuyen a la comunidad.
En la segunda estrofa de “Frontera”, el primer sencillo del álbum recién lanzado “Entremundos”, un pescador emprende el angustioso viaje desde su pueblo en Sonora, México, hasta los Estados Unidos, en busca de trabajo.

El cuento del pescador es típico de las historias que los compositores, miembros del conjunto Debajito de Chico, conocen bien. Como parte del tema “Frontera”, esperan que esta rompa con el alboroto y la represión antiinmigrante que ha seguido ensombreciendo la vida en este país.
“Tenemos una relación con este territorio”, explicó Dani Cornejo, vocalista de Debajito cuya familia materna había emigrado del estado mexicano de Sonora. “De niños, íbamos allí todos los años. Acampábamos junto a un pueblo pesquero. Esa historia está arraigada en nuestra relación con la gente del pueblo pesquero de La Manga”.
“Aquí hay una narrativa en torno a la migración – que la gente viene solamente a aprovecharse de los recursos del país”, dijo Dani, quien, con su hermano Pablo Kee Cornejo, compuso la música de “EntreMundos”.
“Lo que la gente no entiende es que hay factores que impulsan y repelan la migración. Hay factores que expulsan a las personas de su país de origen”.
Dani, y su hermano menor, Pablo, el líder de Debajito, quien enseña ingeniería ambiental en la Universidad Estatal de Chico, crecieron en una comunidad creada por los factores de expulsión. Su padre huyó de Chile después del golpe de estado que marcó el colapso de la democracia en su país. Sus padres establecieron su nuevo hogar en Denver, Colorado.
En Denver, la familia pertenecía a una comunidad de exiliados y la música formó un gran parte de sus vidas. Dani y Pablo crecieron entre inmigrantes latinos, muchos de ellos, iguales a su papá, buscaron exilio a causa de la represión impuesta por dictaduras militares y regímenes autoritarios apoyados por los Estados Unidos.

“Entremundos,” lanzado a principios de este mes, es el primer álbum de Debajito. Se produjo al margen de cualquier marco corporativo con la ayuda de estudiantes de artes de grabación de la Universidad Estatal de Chico. El álbum explora temas de migración, pertenencia y unidad, temas que afirman lo que miembros del grupo dicen que es su misión – producir música que sirva como una plataforma para la resistencia.
Esta resistencia puede tomar muchas formas, dependiendo como se escucha la música. “Mucha gente vienen a un show de Debajito solo para bailar y divertirse”, dijo Pablo.
“Y esta alegría en si misma es una forma de resistencia”, dijeron los hermanos, casi, pero no exactamente, simultáneamente.
En las comunidades de latinoamericanos que huyeron sus países de origen en los años 70s y 80s, la música de resistencia se entretejió en la cultura. Los hermanos Cornejo se formaron a partir de la influencia de la Nueva Canción Latinoamericana, movimiento destacable que combinó la música de protesta con la música folk.
Este movimiento produjo artistas talentosos como Víctor Jara de Chile, quien fue torturado y asesinado por el régimen brutal de Pinochet que tomó el poder por medio de un golpe de estado apoyado por los Estados Unidos.
Miembros de la agrupación musical que en un tiempo fue dirigido por Jara –Quilapayún – a veces se quedaron con la familia Cornejo en Denver. (Quilapayún se vio obligado a exiliarse, pero sólo después de haber convertido la canción “El Pueblo Unido Jamás será vencido” en una clásica canción de protesta en todo el continente.
“La primera música que recuerdo escuchar de niño fue la Nueva Canción Latinoamericana,” dijo Dani en una entrevista reciente en el soleado patio trasero de la casa de su hermano Pablo en Chico. “Pero musicalmente hablando, no se trataba de solo escuchar discos. Nuestro padre sabía tocar esa música y él tenía los instrumentos, y los puso a nuestro alcance.”

Pablo dijo que él y sus hermanos fueron formados por una iteración particular del Movimiento Nueva Canción. “Nos llegó como música sin fronteras en el sentido de honrar las raíces de la música en toda Latinoamérica,” dijo Pablo.
Dani dijo que fue un paso lógico para los hermanos a pasar al hip-hop, “que también tiene raíces en la resistencia, en la lucha, en el movimiento,” y punk rock. Estos géneros les dieron una plantilla para composición.”
En el trac “¡Qué Pasa!” de “Entremundos,” hay versos que hacen referencia a Chico y los desafíos que enfrentan los inmigrantes californianos en general. La versión de Pablo incluye los siguientes versos:
“Que lo que pasa
This is for the raza
This is for the anti fascistas en la casa
/See you at the marcha.”
Un verso de otra estrofa hace una referencia a una mujer que él había visto en la Plaza de la Ciudad de Chico, una mujer aparentemente una persona sin hogar.
Esta reportera escuchó a Debajito por primera vez en Tender Loving Coffee en 2020; en aquel entonces, como ahora, la música era bailable y animada, con toques de hip-hop, cumbia, música latina alternativa e incluso, temáticamente, Nueva Canción. Estaban creando una fusión poco usual, si no completamente nueva, en Chico.
Poco antes de aquella presentación, Pablo había conocido un residente de Chico, Luis Castillo, en el mismo café. Castillo, un peruviano quien se había instalado en Chico con su esposa americana Kristen, toca el cajón, un instrumento de percusión peruano. Castillo se unió a Debajito; toca el cajón y también varios otros instrumentos de percusión.
Castillo es originario del pueblo de Chincha, donde el cajón tiene sus raíces en el corazón de la cultura afroperuana. En esta parte de Sudamérica, también la gente luchaba contra regímenes represivos, pero además se ha encontrado comunidad y alegría en la música. Castillo dijo que ama el mensaje que se extiende por la música de Debajito.

“Todos en el grupo contribuyen su propio estilo musical,” dijo Castillo, “y al fin y al cabo enviamos un mensaje: Unidad”.
Wayne “Weezy” Moore se unió a Debajito en sus inicios tras mudarse a Chico desde Detroit, Michigan, para añadir ritmos intrincados con el hi-hat y el bombo. Moore no es bilingüe, pero dice estar “en sintonía” con el mensaje.
“Cuando Pablo rapea, tengo que pedir traducciones, pero el mensaje que se transmite es un mensaje con el que estoy de acuerdo: paz, unidad, amor”, dijo Moore.
La banda, que se autoproclama “sin fronteras”, también incluye al bajista Austin Petersen, violinista Peter Washington, y percusionista Juan Carlos Bermejo. A menudo se incorporan instrumentos andinos como la zampoña y la quena, instrumentos que fueron prohibidos o suprimidos durante el mandato de Augusto Pinochet, hasta 1990.
“Cada uno de estos instrumentos tiene su propria historia de resistencia,” dijo Dani, quien enseña estudios étnicos en una universidad del Área de la Bahía. Los conceptos detrás de algunos ritmos de percusión africanos llegaron a América con los esclavos.

La canción “Frontera” fue escrita por Dani, Pablo y su hermano Elías en 2006 durante las protestas contra legislación anti-inmigrante. Pablo comentó que escribieron versos nuevos este año “para que esté relacionado con lo que está pasando ahora mismo”.
“Mucha música con respaldo corporativo tendrá un mensaje que no es positivo para la humanidad”, dijo Pablo. “La música puede ser increíblemente pegadiza. Pretendemos usar ese modelo y darle la vuelta. La capacidad de unir a la comunidad, de bailar, de liberarse, de sentir alegría – creo que es una forma de resistencia, especialmente en estos tiempos en los que es fácil sentirse derrotado.”
Leslie Layton es la editora de ChicoSol. Esta nota fue traducida por Lindajoy Fenley, editora contribuyente y miembro de la mesa de ChicoSol. El trabajo fue hecho en colaboración y con apoyo de Aqui Estamos/Here We Stand, un proyecto acerca de inmigración de American Community Media.